sábado, 17 de febrero de 2018

PORTABOZA





Desde que una política de renombre utilizó la palabra portavoza para referirse a la mujer que asume la portavocía de un partido político, se han producido todo tipo de comentarios y críticas, unas afortunadas y otras desafortunadas y fuera de tono.
Entre las correctas, está la postura académica que explica que la palabra portavoz es compuesta por el verbo portar que no tiene género y el nombre voz que es de género femenino, es decir “quien porta la voz”, sea hombre o mujer, por tanto, en su uso la única diferencia radica en el artículo previo: la portavoz será femenino y el portavoz será masculino.
Ante las críticas surgidas, la mayoría bastante desafortunadas, las voces feministas han reaccionado explicando que, en realidad, el uso de la palabra portavoza, más que una corrección o incorrección lingüística, es un símbolo de un colectivo que pretende acabar con el sometimiento de la mujer a un lenguaje masculinizado, machista y opresor. Un símbolo, pues, con el que las mujeres, que superan el 50% de la población en España, quieren reivindicar que pueden usar el lenguaje como mejor las parezca y no como dicte una población aún muy machista en el fondo y en las formas.
Por tanto, dejemos que sean las mujeres las que se encarguen de corregir o feminizar las palabras que crean oportuno pues, no olvidemos, que son más del 50% de la población y que usan estos cambios lingüísticos como símbolo de normalidad social por razón de sexo. Entonces, FEMINICEMOS LAS PALABRAS, INCLUSO, AUNQUE ORIGINALMENTE YA SEAN DE GÉNERO FEMENINO.
De la misma manera, evitemos el intrusismo lingüístico en cuanto a género. Por ejemplo: si una mujer es pediatra, un hombre será pediatro. Si la mujer es machista, el hombre será machisto, igual que feminista y feministo. Ya se consiguió, por ejemplo, con modista y modisto que tienen dos entradas diferentes en el Diccionario de la Lengua Española (DLE).
También hay un número elevadísimo de personas de ambos sexos que no usa la tilde. Una amplia mayoría, seguramente entre en 60 y el 70% de la población, jamás usa tilde para acentuar las palabras. Por lo que sería conveniente respetar a esa inmensa mayoría que se niega a usar tildes en sus textos. Por lo tanto, a partir de aqui el texto ira sin tildes. SUPRIMAMOS LAS TILDES, si, ya que asi opina una enorme mayoria que ya no las usa.
A la Ñ, ni tocarla que es un simbolo patrio del reino de España y a la CH tampoco, que tiene un sonido unico.
Una inmensa mayoria de la poblacion no entiende o no sabe por que o para que se usa la H. Llegan a decir que habria que eliminarla por ser una letra inutil. Asi que a partir de aora, todo sin H, SUPRIMAMOS LA H DE NUESTROS TEXTOS excepto para conseguir el sonido CH. Ay que ser practicos, emos de eliminar lo que no ace falta o no sirve para nada.
Una inmensa mayoria de la poblacion tampoco entiende por que o para que se escriben unas palabras con B y en otras con V, y se siente perjudicada en exámenes y escritos oficiales varios. Entonces, la B y V para que, A PARTIR DE AORA ESCRIBAMOS TODO CON B, benid y brindemos con bino, cerbeza o caba, seguro que lo acemos bien, nos sienta mucho mejor y nos entendemos igual.
En las redes sociales la mayoria de la gente ya a cambiado la Q por la K porque ben que es innecesario poner U despues de Q y una perdida de tiempo. Entonces, como la mayoria ya a ablado, a partir de aki ELIMINEMOS LA Q PARA CAMBIARLA POR LA K, no ay nada mejor ke hacer caso a la forma de escribir en redes sociales porke es actual, mayoritaria, fresca e igualitaria.
La mayor parte de la poblacion tampoco comprende por ke se usa la J o la G segun reglas y excepciones ke les resultan muy dificiles de entender. Por tanto, a partir de aora y de aki en adelante, debemos usar la G y la J tal y como nos dicta nuestro sentido común, es decir LA G PARA EL SONIDO SUAVE Y LA J PARA EL FUERTE, A PARTIR DE AORA TAMBIEN SE ACABO LA U DESPUES DE G Y LA DIERESIS. Asi, aora las cigueñas cojeran palos para construir sus nidos y segir criando a sus pollos. Gerra a la guerra para ajitar jenerosamente el lenguaje y acerlo mas popular.
Igualmente, en las redes sociales, cada bez son mas los ke usan solo la Y para el sonido LL, a partir de aora y de aki en adelante yebemos a termino este cambio y USEMOS LA Y PARA EL SONIDO LL SIEMPRE, y que cayen los que se aferran a las tradiciones, los que yeban su condicion de reaccionarios asta el limite del enfrentamiento berbal. A partir de aora, cuando keramos, tomaremos paeya con akeya jente tan maja. Nadie debe impedirlo.
Otro lio ortografico es el uso de C o Z, cuando existiendo la k y la z es una discusion banal. USEMOS LA K PARA EL SONIDO FURTE Y LA Z PARA EL SUAVE, LA C ES INNECESARIA EXCEPTO PARA EL SONIDO CH. A partir de aora “un caco cazó un cerdo que comía cerezas” se kombierte en: un kako kazo a un zerdo ke komia zerezas. En las redes soziales kada bez son mas los ke utilizan esta forma de eskritura, por otro lado, tan lojika.
Luego tambien, unas palabras se eskriben a bezes kon i latina y otras bezes kon y griega, menudo royo, vaya lio mas tonto, komo la Y griega ya la usamos para el sonido LL, asunto resuelto, PARA EL SONIDO “i” USEMOS SIEMPRE LA i LATINA, i asi ponemos fin a la duda. En este kampo ai mucho que kambiar, i solo si nos unimos lo aremos, lo konsegiremos.
I la X, para ke sirbe la X. A partir de aki, fuera ekis, esistiendo komo esiste la S es mas ke suficiente, i asi ya no dudaremos sobre si esta palabra es kon ekis o kon ese, LA EKIS ES INNEZESARIA. Mucha jente ya no la utiliza en las redes soziales, solo usa la ese.
Los partizipios se deben popularizar y adekuarlos al lenguaje ke se usa en la kaye. Por ke dezir Fulano la a kagado cuando todo el mundo dize ke fulano la'kagao, asi ke fuera esa D de los partizipios. A patir de aki FUERA LA ULTIMA D EN LOS PARTIZIPIOS. Ya se a lograo en la kaye, aora solo ai ke yebarlo a los testos, i, de esta manera, abra triunfao el lenguaje mayoritario.
Tambien es uso abitual abrebiar algunas palabras eliminando algunas letras al final de la misma. Al ablar solemos dezir to en lugar de todo i toa en lugar de toda, tos i toas para plural. Tambien dezimos pa en lugar de para i na en lugar de nada. ABREBIEMOS PALABRAS FREKUENTES Y DE USO KOMUN KOMO TO, TOA, TOS, TOAS, NA i PA. Asi estaremos toas kontentas i tos kontentos porke a esta altura de la pelikula dezirlas enteras no sirve ya pa na. Seguro ke kasi tos los puristas o akademicos se an cagao al leerlo, pero deben pensar ke enfadarse no sirve de na, porke son muchos los ke ya ablan asi. Entonzes, pa’lante con la propuesta.
I ya, pa rizar el rizo i meter to el dedo en toa la yaga: lo de M antes de B o P, ¿kien se a inbetao tal tonteria? USEMOS SIEMPRE LA LETRA ENE DELANTE DE TOAS LAS KONSONATES, INKLUIDAS LA P Y LA B. A partir de aki, si escribimos “antes” o “inmune” eskribamos tanbien “tanbien” o “inpune”, sin mas inpertinenzias.
Es mui azerta la propuesta inizial sobre inkluir la palabra portaboza en el DLE porke las mujeres son mas i tanbien pa kel lenguaje, la gramatika i la ortografia se popularizen i se adekuen a komo usa el pueblo las palabras, komo son pal gran publico, sin diskriminaziones por razon de seso, bueno, mejor aki digamos genero. Ke se agan estudios i ke si la mayoria de las personas utiliza las palabras de una determina manera, esta se regularize y se aga de uso correkto.
Seamos toas las personas portabozas desta iniziatiba de liberalizar el lenguaje, de usarle como sinbolo de igualdad pake toas las personas umanas seamos al fin iguales, mujeres i onbres, pobres i rikos o rikas, jente kon kultura i kon menos kultura. Tos i toas juntos i juntas podemos usar un lenguaje popular i yebarle, finalmente, a la kategoria de korrekzion lingüística i de normalizazion sozial.
Proibido proibir kanbios ¡BIBA EL LENGUAJE SOZIAL!
¿A ke estan tos i toas ustedes de akuerdo konmigo?
¿Verdad ke’azertao al proponer ke se eskriba tal i komo abla i eskribe la jente, es dezir, tal i komo lo aze la gran mayoría, pa kel lenguaje sea realmente popular?
O, ¿tal bez no?

En Arebalo, a diezisiete de febrero de 2018.
Luis Jose Martin Garcia-Sancho.




martes, 13 de febrero de 2018

EN LA ALAMEDA DEL RÍO



Ahora,
Nunca es
Ahora.
Hemos estado cien veces
en esta hermosa alameda
nos hemos dado mil besos
bajo los esbeltos chopos
que con sus altivos troncos
van atrapando aire fresco
vistiéndolo con sus ramas
cada mañana en el alba
o en el atardecer dorado.
Aquí te prometí un jardín…
que nunca te di.
Tenemos tantos jardines
como amaneceres haya,
para llenarlos de plantas,
de sueños y de quimeras
y de vida al fin tranquila,
reposada.
Ni soy tuyo, ni eres mía,
somos los dos como el viento
que libre agita las ramas
de los álamos cautivos
y aunque pretendan cogerlo
para sentirse más libres
entre sus dedos escapa
y va acariciando el trigo
por estos campos ancianos,
tanto al norte como al este
donde están nuestras simientes,
ahora mirando a la playa
lejos de un cauce vacío.
Te quiero cuando te callas,
cuando me hablas te amo,
los silencios acompañan
y las palabras agradan,
con los ojos nos hablamos
sin tener que pronunciarlas,
que son ya muchos los años
para entender el lenguaje
con que el viento habla a los chopos
en este bosque tan vivo.
Como al aire que respiro,
te quiero cuando te marchas,
cuando regresas te amo
paseando aquí contigo,
y siempre tu vuelta espero
para darnos de nuevo
en la alameda del río,
un beso,
aquel beso,
todos los besos.


Arévalo, a veintiocho de enero de 2017.
Luis José Martín García-Sancho.


Fotos: Luis J. Martín

lunes, 5 de febrero de 2018

PAISAJE CASTELLANO




Junto al cauce seco y polvoriento
sueñan las ruinas del molino en otros tiempos
de agua, alamedas, remansos y aneas.
Sólo hay una veintena de chopos, solos,
pronto yacerán tumbados sobre el arroyo,
sierras de motor humeante y ruidoso
en manos de hombres mansos y obedientes
acaban con la única línea vertical
que rompe la interminable horizontalidad
de la inmensa llanura castellana.
De sus troncos harán aglomerados,
verticalidad triturada y compactada
que será tablero en el undécimo piso
de un bloque de viviendas hacinadas.
No sé si son locos o solo necios
los que ordenan acabar con el árbol,
único ser en pie de este campo arrodillado,
de esta gran tierra rendida y humillada.
No lo sé.
El viento arrecia, ya no cae ni una gota,
no llueve nada en la meseta castellana,
cultivos sedientos, campesinos que alzan
la vista buscando un atisbo de nube,
y se postran ante multinacionales
con puños cerrados y ojos cegados,
y se arrastran y callan sin entender nada.
Y a través de perforaciones y canales
traen el agua de acuíferos y otros lugares,
pero el regadío no es lluvia, solo líquido
de otro sitio al que no vuelve, rompe el ciclo.
Pero ya casi no hay gente en los campos,
silencio en el camino, en el pueblo,
en el teso, en la era de rodados cantos.
Castilla calla, Castilla ora y grita,
ya no hay nadie que escuche tus silencios,
ni, tampoco, quien entienda tus lamentos.
Solo una veintena de chopos, solos,
parecían comprenderte, erguidos junto
al arroyo seco del viejo molino,
orgullosos por permanecer en pie,
pero la mano férrea del hombre indiferente
ordenó tumbarlos por ser irreverentes.
Esos árboles, ahí, en medio de la llanura,
de pie ante el rey y ante las gentes
serán pronto serrín de aglomerado,
y la motosierra continúa tumbando
hileras de árboles de agua, nube y vida.
No sé si son necios o más bien locos
los que ordenan acabar con el árbol
único ser en pie de este campo arrodillado
de esta gran tierra rendida y humillada.
No lo sé.



En Arévalo, a diecinueve de enero de 2018
Luis José Martín García-Sancho

POEMAS RELACIONADOS:


lunes, 29 de enero de 2018

INVIERNO EN LA TIERRA DE ARÉVALO


"Una de las hembras me ha visto pues estira el cuello, la reconozco, es Otina." (foto: David Pascual)


La blanca silueta de la última lechuza sobrevuela la plaza castellana entre la iglesia y el arco, hoy ha tenido suerte y ha capturado un topo en la explanada del río y, tal vez por eso, emite contenta una especie de chirrido entre suspiro y respiración agonizante, un sonido que confunde a la gente y la llega a asustar de forma incomprensible, convirtiendo su miedo en superstición absurda que, incluso hoy en día, castiga a criaturas inocentes, completamente inofensivas y muy beneficiosas, llevándolas al borde de la desaparición.


Lechuza (Tito alba). La SEO ha declarado a la lechuza "Ave del Año 2018" al estar desapareciendo de muchos pueblos donde era habitual (Foto David Pascual)

Clarea en el horizonte, amanece en la llanura, cuando el cárabo ulula lastimero junto a las ruinas del molino con la intención de marcar sonoramente los límites de su próximo territorio de cría. Las sombras de la oscuridad se iluminan y dejan de ser solo bultos para convertirse en imágenes con volúmenes y colores. La niebla, que se ha apoderado de la planicie durante la noche, comienza a disiparse dejando tras de sí un gélido paisaje de hielo y escarcha.
Sobre las parcelas vacías y calles desiertas del polígono industrial una silueta me resulta familiar. Ada es un damero de cinco años, una de las hijas de la mismísima Alberta, el águila imperial que, desde el corredor del Adaja, junto a su fiel compañero Aquila, están colonizando con nuevas parejas extensos territorios entre Ávila, Segovia, Valladolid e, incluso, Salamanca.


"Ada es un damero de cinco años, una de las hijas de la mismísima Alberta" 
Águila imperial ibérica (Aquila Adalberti) (Foto: David Pascual)

Hago un barrido con los prismáticos. A la entrada de varios vivares, algunos conejos reciben los primeros rayos de sol como un bálsamo anestésico. Una bandada de cientos de estorninos pintos y negros posada en un tendido eléctrico parece observar también los movimientos de la gran rapaz. Varios alborotadores rabilargos la provocan y molestan para que se vaya. Pero Ada no baja la concentración y se dirige en picado, garras por delante, hacia un punto concreto entre una retama común y un escaramujo. No parece haber nada más que pajarillos, como pardillos y gorriones molineros, pero Ada sigue con su picado hacia un punto concreto. Cuando ya casi llega a tocar el suelo con las garras, una liebre que permanecía encamada e invisible a mi óptica, da un gran salto vertical. La imperial hace un rápido quiebro con alas y cola para colocarse con las garras hacia arriba y, con la espalda casi a ras de suelo, atrapa a la liebre con su garra izquierda, describiendo después un tirabuzón en el aire y cayendo al suelo aparatosamente, para recomponerse al instante y atraparla con ambas garras. Tiene todo el plumaje erizado, especialmente en la cabeza. Impresionante. Pero no es a Ada a quien he salido a ver, así que la dejo comiendo y continúo la búsqueda.


Liebre ibérica (Lepus granatensis) (Foto: Luis J. Martín)

Tres corzos que pastaban en un sembrado situado entre dos pinares, ahora corren para desaparecer por uno de ellos. Instantes después se les oye ladrar para reagruparse. Por el escudo anal he comprobado que eran corza, corcina y corzo. Hoy están algo más agitados porque esta noche han sido atacados por dos lobos que campeaban por allí. Pero tampoco es la familia Capre a quien he salido a buscar, continúo la marcha. En el camino de las Cuarenta se ven huellas de tejón, garduña y jabalí, pero las que busco tienen tres dedos.


Corzos (Capreolus capreolus)

Las últimas lluvias parecen haber inundado un pequeño lavajo al final de un regato. Formaciones de junqueras casi bordean lavajo y regato incluso hay manchas de carrizos y aneas. Busco un punto prominente pero no lo hay, solo una alejada loma que me brindaría una mala observación a contraluz. Así que me acerco andando despacio, la vegetación apenas me deja ver el agua. Se oyen algunas avefrías y cuando logro ver la pequeña lámina de agua, decenas de patos elevan el vuelo asustados. Aunque la mayoría son azulones, logro distinguir entre ellos varias cercetas y algún cuchara. También reconozco el silbido de la agachadiza. Entre junqueras y carrizos identifico al pequeño buitrón, curioso nombre para un bicho tan pequeño, y a un reducido grupo de escribano palustre.
Una silueta sobre el terrón de un barbecho llama mi atención. Me alejo del lavajo, mientras los patos vuelven a posarse, y monto el telescopio. No se está dando mal la mañana, no, aquel bulto sobre el terrón tiene unos intensos ojos amarillos bordeados de negro que me miran y unos pequeños penachos a modo de orejas. Es un búho campestre, ciertamente, una rapaz muy difícil de observar. Pienso que estoy teniendo suerte, pero continúo pues aún no he encontrado lo que busco.
Un aguilucho lagunero hembra, un macho de aguilucho pálido, un ratonero y varios milanos reales pululan por los alrededores. Al pasar junto a un rastrojo de maíz levanto a un centenar de grullas que, a modo de espigadoras, vienen desde las lagunas de El Oso para buscar los granos sueltos tras la cosecha. Al alejarme se posan prácticamente en el mismo sitio. Me alegra verlas y oírlas, pero continúo la búsqueda.


Grullas (Grus grus)

Ahora el camino me acerca a un pinar isla. Recuerdo que allí salió búho chico en los estudios de campo que realicé hace mucho, ¡veinte años ya!, pero me pica la curiosidad y entro. Busco en los pinos de copa más cerrada. Bajo uno de ellos, unas egagrópilas, recientes por su fresca mucosidad, me revelan donde buscar, efectivamente, en lo más intrincado de la copa hay cuatro búhos chicos dormitando y en otro árbol cercano veo otros cinco. No se asustan, no les molesto. Salgo de allí no sin ver antes un grupo mixto de reyezuelos sencillos y listados junto a mitos, garrapinos y herrerillos capuchinos que no dejan de emitir agudísimos reclamos para no perder el contacto entre ellos.


Herrerillo capuchino (Parus Ater) (Foto: David Pascual)

Pero no son búhos ni pajarillos lo que busco, así que cambio de carretera y camino y, por fin, las veo junto a una pequeña alfalfa: un grupo mixto de veinticinco avutardas. Son siete machos adultos, trece hembras y cinco pollos del año: tres machos, que ya están más grandes que sus madres, y dos hembras, del mismo tamaño que sus progenitoras. Casi todas reposan, en pie, aseándose el plumaje.
Una de las hembras me ha visto pues estira el cuello, la reconozco, es Otina, la favorita de Otar. Se acerca moviendo el cuello de atrás adelante, casi como un resorte, ninguna más la sigue. Se detiene a unos trescientos metros.
- Hola Otina –digo mirando por el telescopio-, me alegra mucho volver a verte.
Otina abre la cola para contestar a mi saludo.
Instantes después baja nuevamente una densa niebla que me impide ver más allá de la punta de mis zapatos.


En Arévalo, a tres de enero de 2018.

Luis José Martín García-Sancho.

Machos adultos de avutarda (Otis tarda) en plumaje de celo (Foto: David Pascual)

Artículo publicado en el número 104 de "La Llanura de Arévalo", de enero de 2018.

Fotos:
- David Pascual Carpizo 
- Luis José Martín García-Sancho.




viernes, 19 de enero de 2018

CUANDO ME MUERA


Cuando me vaya me leeréis,
y tal vez me buscaréis,
pero ya no estaré.
En el viento frío y lento
escucharéis mis palabras,
veréis mis letras en la arena
como huellas en el barro,
mi corazón en un beso,
seré un suspiro quebrado,
una mirada perdida,
una balanza sin peso,
la nada más absoluta,
la aquiescencia del preso.
La lluvia, la arena, el viento
os contarán mis recuerdos,
el árbol estará mudo
y sus frutos madurando
y sus semillas flotando
entre las nubes y el suelo,
allí encontraréis mis dedos
dibujando algunos versos…
cuando me muera,
aún no he muerto.

En Arévalo, a veinte de agosto de 2017.
Luis José Martín García-Sancho.


domingo, 14 de enero de 2018

DÍAS DE NIEVE

Texto y fotos Luis José Martín García-Sancho

Aspecto de las cuestas de Foronda el día 7/01/2018.

Desde la tarde del sábado 6/01/2018, día de Reyes, y durante todo el día siguiente, domingo 7/01/2017, cayó en Arévalo una de las mayores nevadas que se recuerdan.

Cubriendo calles, tejados y campos con una buena capa de nieve, entre 25 y 30 cm. El hielo y bajas temperaturas de los días siguientes han hecho que aún hoy perduren algunas zonas con hielo en las calles de Arévalo.

Carámbano de hielo en una gárgola de la iglesia de Santo Domingo "el dragón que escupe hielo".

Estas son unas cuantas imágenes de las calles y campos de Arévalo durante los días siete y ocho de enero, para que sirvan de recuerdo.

- PLAZA DEL ARRABAL:

Plaza del Arrabal durante la nevada del 7/01/2018  

plaza del Arrabal el 8/01/2018

Plaza del Arrabal durante la nevada del 7/01/2018 

tejados de la plaza del Arrabal el 8/01/2018

Plaza de Santo Domingo el 8/01/2018


- PAISAJE DESDE EL ADAJA:

Paisaje del Adaja desde Foronda el 7/01/2018
Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018

Paisaje del Adaja desde Foronda el 7/01/2018
Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018

Paisaje del Adaja desde Foronda el 7/01/2018

Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018

Paisaje del Adaja desde Foronda el 7/01/2018
Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018

Paisaje del Adaja desde Foronda el 7/01/2018
Paisaje del Adaja desde Foronda el 7/01/2018


Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018
Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018
Paisaje del Adaja desde Foronda el 8/01/2018



- PAISAJE DESDE EL AREVALILLO:

Paisaje desde las cuestas del Arevalillo el 8/01/2018

Paisaje desde las cuestas del Arevalillo el 8/01/2018

Paisaje desde las cuestas del Arevalillo el 8/01/2018

Paisaje desde las cuestas del Arevalillo el 8/01/2018

Puentes de Los Barros y Medina el 8/01/2018

Ruinas del Molino Valencia el 8/01/2018

Paisaje desde las cuestas del Arevalillo el 8/01/2018

Restos de la muralla medieval y ruinas del Palacio de Valdeláguila el 8/01/2018


- ZONA DEL PASEO:


Plaza de Fray Juan Gil el 7/01/2018

Parque Gómez Pamo el 7/01/2018

León con melena de invierno. 

Vista del Parque Gómez Pamo el 7/01/2018

La nieve iguala las calles del parque con y sin adoquines

el otro león del paseo

Paseo de la alameda el 7/01/2018

Paseo de la alameda el 7/01/2018

El cedro del paseo durante la nevada, con todas sus ramas. 
El cedro del paseo durante la nevada con una de las ramas principales partidas.
Una de las dos ramas principales del cedro del paseo quebró en la tarde del 7/01/2018

 Vista del paseo con el cedro del Líbano antes y 
después de quebrase una de las ramas principales

Paseo de la alameda el 7/01/2018

Vista nocturna del Paseo durante la noche del 9/01/2018 


- PINCELADAS DE FAUNA:
¿Pájaro espino?, no, verdecillo

paisaje nevado con duende 
Paisaje nevado con duendes

verdecillos buscando semillas tras la nevada el 8/01/2018 
Verdecillo buscando semillas.

verdecillos picoteando semillas desesperadamente, tras la nevada el 8/01/2018 

Verdecillo buscando semillas.

Milano real en busca de presa entre la nieve


- HIELO DESPUÉS DE LA NIEVE:


después de la nieve y el hielo se forman los carámbanos:

Plaza del arrabal

el dragón que escupe hielo 
Iglesia de Santo Domingo

Iglesia de Santo Domingo

Iglesia de Santo Domingo

Carámbanos mudéjares en Santo Domingo.

De corazón de Jesús a brazo de hielo

Carámbanos en la oficina de Empleo 
Oficina de empleo 

Los más largos en San Andrés

- Estampas tras la nieve:


Plaza de San Francisco el 7/01/2018

Muchos muñecos de nieve, un buen ejemplo en el Teso Viejo.

Paseo del poniente el 8/01/2017.

La casa mejor surtida el 8/01/2018.

Un anciano de la montaña leonesa me decía hace unos años: "Qué blanca, qué hermosa, qué necesaria y qué cabrona es la puta nieve". 
La nieve causa problemas pero es bienvenida. La nieve que moja los campos, rellena los embalses, los ríos y los acuíferos.