miércoles, 8 de noviembre de 2017

QUE BONITAS SON LAS FLORES





Que bonitas son las flores
que nacen en primavera,
que bonitas son las flores
que tapan toda la mierda.
Si solo vemos colores
que atenúan las miserias,
gritemos como tenores,
aunque asome la tragedia
¡Qué bonitas son las flores!
***
En medio del vertedero
nació una sola flor.
En aquel estercolero
la flor creció
y lo llamaron jardín.

En Arévalo, a ocho de noviembre de 2017.
Luis José Martín García-Sancho.





viernes, 3 de noviembre de 2017

MIÉRCOLES DE LUGAREJA


MIÉRCOLES DE LUGAREJA

La ermita de la Lugareja o iglesia de Santa María de Sánchez Román es un monumento de arte mudéjar declarado Bien de interés Cultural (BIC), Monumento Nacional desde 1931. Se encuentra en una pequeña loma al sur de Arévalo en la carretera que va a Palacios Rubios.
Fue construida como iglesia del monasterio de canónigos regulares en 1179, el cual pasó a ser monasterio de religiosas cistercienses en 1240, hasta el año 1524 que se trasladan al tristemente desaparecido Palacio Real de Arévalo. Desde entonces y hasta 1911, es decir durante casi cuatro siglos, es parroquia del Lugarejo de Sánchez Román, anejo perteneciente al Ayuntamiento de Arévalo y, por tanto, parroquia del obispado de Ávila. En 1911 al perder la categoría de parroquia, y durante muchos años, es utilizada como ermita en casos puntuales en celebraciones religiosas como, por ejemplo, bodas y, especialmente, en la festividad de la Virgen de la Lugareja, que se solía celebrar el segundo fin de semana de junio. Durante la fiesta tenía lugar junto al monumento una alegre y bulliciosa romería que gozaba de una gran aceptación popular. Concretamente, la última vez que se celebró fue entre el ocho y el trece de junio de 2005.
Después de junio de 2005, los propietarios de la finca donde se encuentra el monumento y el poblado, prohibieron e impidieron la subida y, años más tarde, cercaron el camino de acceso impidiendo el paso a vehículos y personas de forma libre. También hicieron desaparecer el camino vecinal que unía Arévalo con la localidad de Vinaderos y que pasaba junto a la ermita.

Al ser BIC los propietarios están obligados a permitir el acceso a los turistas con un horario concreto. Desde entonces, solo se puede visitar la ermita los miércoles de una a tres de la tarde. Claramente, un día y un horario nada apropiados para la visita turística y cultural que demanda un monumento de tal magnitud, ejemplo por excelencia del arte mudéjar castellano. Todo un despropósito que lleva más de doce años sin encontrar una solución pactada que contente a todas las partes implicadas.

Por eso desde hace tiempo, todos los miércoles festivos asociaciones como la Alhóndiga y particulares como Mario Gonzalo, vienen haciendo un llamamiento a través de las redes sociales para subir a disfrutar de la Lugareja.

Como el pasado uno de noviembre fue miércoles festivo un gran número de personas interesadas por el patrimonio de Arévalo acudieron a la invitación de la Asociación de Cultura y Patrimonio la Alhóndiga de Arévalo y subieron a la Lugareja.

Estos son algunos de los momentos del paseo desde las ruinas del convento de los Trinitarios hasta la Lugareja:

- Camino de la Lugareja:





El acceso a la ermita se hace a través de la carretera Av-P-116 que une las localidades de Arévalo y Palacios Rubios. Para ir andando no hay camino ni sendero practicable, por lo que hay que ir por la cuneta de la propia carretera, peligroso acceso para un monumento tan importante.




- La Lugareja es presa:






El monumento está rodeado de alambrada para impedir el libre acceso al mismo, incluso hay vídeo vigilancia.



- La visita y los visitantes:




Entre los presentes se encontraban Julio Pascual Muñoz, y Mario Gonzalo Cachero, muy conocidos ambos por la calidad de sus fotografías






Durante la visita Juan Carlos López Pascual, presidente de la Alhóndiga de Arévalo, hizo un resumen de la historia de la iglesia, una breve descripción de su arquitectura y elementos constructivos, así como el estado en que se encuentra en la actualidad tanto el monumento como la propiedad y los litigios por recuperar el espacio para todos los arevalenses y todos aquellos que quieran visitarla o estudiarla.







- La Lugareja por fuera:







Ladrillo mudéjar, piedra caliza irregular conocida como rajuela y argamasa de cal y arena son los principales y casi únicos elementos constructivos, que consiguen unas dimensiones y formas espectaculares. Arte mudéjar primitivo y genuino en estado puro. Arte con mayúsculas.











- El interior:








La escueta decoración interior hace aún más grande al monumento. El rojo arcilloso de los ladrillos resalta sobre el blanco dominante de la cal. Las formas conseguidas por la simple alineación de los ladrillos separados por hiendas de argamasa son sencillamente únicas.








- El pueblo:
Alguno de los asistentes había vivido en el pueblo del Lugarejo, una pedanía de Arévalo, y recordaba perfectamente la casa en la que residió y a muchas familias que fueron sus vecinos o, incluso, a varios que habían nacido allí mismo.







Solo los miércoles es visitable una joya como La Lugareja. Solo los miércoles y apenas durante dos horas, de 13 a 15 de la tarde, se puede contemplar de cerca un monumento de la categoría de Bien de Interés Cultural. Uno de los mejores y más reconocidos ejemplos de arte mudéjar castellano.
Quizás sea ya el momento de que cesen los litigios y diferencias entre propietarios, obispado y ayuntamiento. Quizás sea ya el momento de recuperar como espacio público el lugar donde se asienta la Lugareja para que sea visitable de forma normal y racional, tal y como se merece. Ni más, ni menos.

En Arévalo, a uno de noviembre de 2017.
Fotos y textos: Luis J. Martín